Sí, a mí también me gustaría haber continuado la investigación sobre la velocidad y robustez de los tiranosáuridos, pero durante esta semana no podré esforzarme mucho, pues soy víctima de algún tipo de virus gripal (que no gripe A) que me asola día y noche.
En este tercer capítulo de Parque Prehistórico nos sumergimos en el Cretácico inferior de China, donde las selvas dominaban el paisaje hace 125 millones de años, en una zona muy cercana a un volcán cuyos gases darán problemas a Nigel Marven y su equipo cada 5 minutos. El objetivo principal del capítulo es encontrar al Microraptor (sí, ese famoso terópodo emplumado de 4 alas), pero muchos otros dinosaurios conocerán a los humanos durante el episodio. También aparece un pterosaurio, pero yo no soy capaz de identificar a que género pertenece. Si alguien lo sabe, se aceptan sugerencias.
A todo esto, en el parque, deciden darle un buen pelado a el sobrecalentado mamut que se trajeron en el capítulo anterior, mientras los dos Tyrannosaurus tienen que ser separados para que no se maten entre ellos. Los siguientes dinosaurios aprecen en los vídeos:
- Incisivosaurus
- Mei
- Microraptor
- Titanosaurus
Así pues, me despido.
Hace ya unas semanas, el último día de la Semana de las Icnitas, expuse en el blog un post en el que calculé la velocidad máxima del Tyrannosaurus a partir de dos huellas atribuidas al mismo. Los resultados fueron alarmantes, entre 40 y 42km/h. Había una cosa en concreto que le restaba validez a la ecuación, en la que me basaba en multiplicar un número expuesto por Thulborn (33’13) por la altura de la cadera del Tyrannosaurus y elevar el resultado a 0’5. El error más claro es que a mayor altura de la cadera, más rápido, y esto no siempre es así. Y es que si dos dinosaurios miden 4m de altura de la cadera (h), y uno pesa dos toneladas más que el otro, lo lógico es que el que pesa más y mide lo mismo corra a menor velocidad. Ante todo esto, decidí hacer un experimento, en el que calculaba la robustez del dinosaurio en un parámetro obtenido a través de la longitud y el peso de este. Para sacar ese parámetro, estaba claro que lo primero que tenía que hacer era lograr la longitud y peso más precisamente posibles de todos los miembros posibles de Tyrannosauridea, y comparar así la robustez del Tyrannosaurus con la de otros tiranosáuridos para determinar quien corría más (entre tiranosáuridos). En resumen, a ver de donde sacaba la longitud y peso exacto de estos dinosaurios. Una vez más, recurrí a The Theropod Database, donde en muchos casos viene la longitud y el peso estimado del espécimen. Para los especímenes en los que sólo aparece la medida de un hueso, realicé la siguiente operación. Si por ejemplo tengo un dinosaurio del que sólo se conoce un fémur de 0’9m, busco otro que esté lo más cerca filogenéticamente (en el árbol genealógico) y que tenga longitud de fémur y longitud total, para echar una reglilla de tres. Suponiendo que el más cercano con esos datos tiene un fémur de 0’8m y una longitud de 9m: 0’9x9/0’8= 10’12m Confío en que el resultado será fiable pues es calculado a partir de longitud de huesos o de las estimaciones de paleontólogos profesionales, y la regla de tres se pude aplicar porque al estar muy cerca filogenéticamente se supone que los sujetos de la operación son muy similares. Los datos estimados de esta forma aparecerán entre símbolos de interrogación (¿x?). De esta forma logré las medidas necesarias de los miembros medianamente conocidos de Tyrannosauridae, según la clasificación de la página antes nombrada. El siguiente paso fue establecer una relación longitud-peso en cada dinosaurio, por lo que dividí la longitud de cada tiranosáurido entre su peso ( l/p), en metros y toneladas (m/t). Contra más alto salga el número, más ligero en relación a su peso, y por lo tanto, más rápido será el dinosaurio. Estos fueron los resultados:
Nombre | Longitud | Peso | Cociente l/p | Periodo
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Aviatyrannis jurassica | ¿0'73m? | ¿46'8kg? | 15'53 | Jurásico Superior
| Stokesaurus clevelandi (paratipo) | ¿2'7m? | ¿173kg? | 15'6 | Jurásico Superior
| Xiongguanlong baimoensis | ¿4'24m? | 272kg | 15'58 | Cretácico Inferior
| Alectrosaurus olseni | ¿5'4m? | ¿633kg? | 8'53 | Campaniano
| Dryptosaurus aquilunguis | 6'4m | 750kg | 8'53 | Maastrichtiano
| Appalachiosaurus montogomeriensis | ¿6'18m? | 623kg | 9'92 | Campaniano
| Gorgosaurus libratus | 8'25m | ¿2'4t? | 3'43 | Campaniano
| Albertosaurus sarcophagus(ROM 807) | 8'6m | 2'5t | 3'44 | Maastrichtiano
| Daspletosaurus torosus | 9m | 2'3t | 3'91 | Campaniano
| Alioramus remotus | 6'05m | 1'5t | 4'03 | Maastrichtiano
| Tarbosaurus bataar | 12'4m | 5t | 2'48 | Maastrichtiano
| Tyrannosaurus rex(Sue) | 12'8m | 5'65t | 2'26 | Maastrichtiano
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Cuando no pongo nada después del nombre de especie es que es el espécimen holotipo. Los tiranosáuridos están ordenados desde las formas más primitivas y basales (Aviatyrannis) hasta las más desarrolladas (Tyrannosaurus). Para hacernos una idea de lo que representa l/p, les diré que un guepardo actual tiene una relación l/p de 26’6, por lo que ningún tiranosáurido tenía una ligereza, y por lo tanto una velocidad ni siquiera cercana a la del guepardo (unos 100km/h). Como se puede apreciar aquí clarísimamente, el Tyrannosaurus no era tan rápido como pensamos en un principio, pues su relación l/p es la más baja del grupo, y con diferencia (a excepción de Tarbosaurus). Aunque en principio con esto no puedo aseguraros una velocidad en km/h, sí puedo deciros, queridos lectores, que el Tyrannosaurus fue el más lento de los tiranosáuridos, y seguramente uno de los terópodos más lentos. Siguiendo esta “velocidad comparativa”, observamos que las formas más primitivas eran las más rápidas de los tiranosáuridos, excepcionalmente Aviatyrannis, Stokesaurus y Xiongguanlong. Si nos ponemos a pensar, y nos basamos en que, según la comunidad científica, el peso más adecuado para la velocidad está entre los 5 y los 500kg, siendo el óptimo los 50kg, nos tiraremos indiscutiblemente por el Aviatyrannis, pero ahora yo digo, ¿tendría con 0’73m un tamaño suficiente como para correr más que Stokesaurus, por ejemplo? Yo creo que sí. Pero aún nos queda un poco más de información que sacar de estos datos, ¿cuándo? En el próximo post. Ahora por favor, quiero que me comuniquen su opinión sobre este loco experimento.
El Struthiosaurus (lagarto avestruz) fue un pequeño dinosaurio acorazado o anquilosaurio. Medía tan sólo dos metros escasos de longitud por unos 70cm de alto, pesaba 100kg y con estas dimensiones es el dinosaurio acorazado más pequeño que existió en el Mesozoico. Lo curioso es que este dinosaurio ha sido hallado en diversos lugares de Europa (Austria, Hungría, Francia y Rumanía) y en Transilvania (Rumanía), junto con este se han encontrado otros dinosaurios variados cuyo tamaño también está “menguado”. Este dato favorece la teoría que sostienen la mayoría de los científicos de que en el período Cretácico Europa no era más que un conjunto de islitas en la que la vida, adaptándose al terreno, se empequeñecía.  Las principales características del Struthiosaurus son que era cuadrúpedo y herbívoro, tenía un pico sin dientes, con el que arrancaba los brotes a ras de suelo, y como todos los anquilosáuridos disponía de una armadura que le cubría todo el lomo, la parte superior de la cabeza, la cola, y exclusivamente la zona lateral del cuerpo. Su armadura estaba formada por cinco tipos distintos, entre los que figuraban la placa ósea estándar, las púas óseas, dos largas espinas en los hombros, y otras protuberancias óseas.  Debido a que las patas de este animalito eran cortas y rechonchas, no podía corre casi nada, así que su mejor forma de defenderse era agazaparse como lo hace una tortuga, pero sin meterse dentro de su armadura, claro. Mientras no le dieran la vuelta, este tireóforo era prácticamente indestructible ante un depredador. Como buen nodosáurido, este dinosaurio disponía de una armadura, sí, pero carecía de blindaje avanzado en la cabeza y de maza ósea.
Más de China, esta vez el hallazgo de Jintasaurus meniscus, un nuevo hadrosauriomorfo del Cretácico inferior, que aporta importante información sobre la evolución de los hadrosáuridos. Principalmente, el fragmentario pero articulado cráneo descubierto en el noroeste chino nos corrobora que los hadrosáuriomorfos son originarios de Asia, y es que Jintasaurus es un hadrosauromorfo, no un hadrosáurido, pues sus análisis filogenéticos lo sitúan en un lugar muy cercano a los hadrosáuridos puros, más cerca incluso que al Protohadros de EEUU. Los rasgos de los huesos del cráneo no soy capaz de traducirlos de la fuente de la que me valgo ( DinoData), así que se los dejo en inglés: ...the skull and is unique in having an extremely long, pendant and crescentic paroccipital process with its ventral tip projecting far beyond the ventral level of the occipital condyle. También aprovecho para nombrar el descubrimiento de un saurópodo titanosaurio del este de Rusia (región de Amur) que vivió en el Cretácico superior (Maastrichtiano), al que se le ha bautizado como Arkharavia heterocoelica, conocido por un diente y algunas vértebras, cuyos rasgos únicos lo han identificado como un nuevo género.
Así es, desde ayer, Paperblog se ha hecho un portal público donde se reune lo mejor de cada blog, lo mejor de más de 300 blogs, entre ellos Grandes Sauri, y otros blogs amigos como La Biozoona o Dinófilos. Allí, además de leer nuestros artículos, también puedes opinar sobre ellos, como si estuvieras en el blog. No dudes en visitar Paperblog, una nueva forma de periodismo ciudadano, está ya a tu alcance. www.es.paperblog.com
El Megalosaurus (lagarto grande) fue, ni más ni menos, el primer dinosaurio de la historia que fue descrito formalmente como lo que realmente fue, y no como un dragón del pasado. Fue hallado en 1818 en Inglaterra, y nombrado y descrito en 1827. El dinosaurio en sí tampoco es que fuese algo espectacular dentro de lo que se puede encontrar en el Mesozoico, medía hasta 9m de longitud por 3’5m de alto, pesaba una tonelada y vivió durante el período Jurásico. Era un terópodo grandecito, y tenía más o menos las mismas características que el modelo de terópodo gigante: una grande y poderosa mandíbula, un cuerpo robusto y compacto, unas patas delanteras pequeñas y casi inútiles, unas patas traseras muy musculosas y una larga cola para mantener el equilibrio con el cuerpo.  Debido a que este fue el primer dinosaurio en ser descrito, todos los terópodos que se encontraron en los próximos años y que tenían un tamaño parecido al de este se nombraban como especies de este género, como le sucedió al Dilophosaurus, por ejemplo. Con este fenómeno, hasta 25 dinosaurios llegaron a llamarse Megalosaurus tal o Megalosaurus cual, hasta que se reconsideró el hecho de que no todos los dinosaurios carnívoros fuesen derivados del Megalosaurus, y este perdió a casi todas sus especies. Hoy día, la especie de Megalosaurus por excelencia es Megalosaurus bucklandi.  Por otra parte, se han encontrado restos del verdadero Megalosaurus en América, Asia y Europa, lo que nos indica que debió de ser un carnívoro bastante común. La dieta del Megalosaurus se debería basar en los saurópodos más pequeños del Jurásico, y otros herbívoros que no sobrepasaran los 15m de longitud, aunque también existe la amplia posibilidad de que este dinosaurio se dedicara a la carroña, debate que no sólo se da en este terópodo. Su mejor arma eran sus fuertes y aserrados dientes, que actuaban como una sierra y eran efectivos contra casi cualquier presa. También es posible que fuera un dinosaurio rápido.
Durante esta entrada voy a proceder a describir a esta mítica bestia de “El Señor de los Anillos” como si fuera un animal real, así que no se asusten al leer los siguientes párrafos. Gracias por su colaboración. El Mûmakil haradi (Tolkien, 1954) es un género extinto de elefántido loxodontino, cuyos interesantes rasgos hacen muy difícil encajarlo en esta familia de elefantes. Loxodonta es el nombre científico del elefante africano, cuya distinción del elefante asiático (Elephas) es evidente, y los separa en dos grupos distintos (Loxodontini y Elephantini) dentro de los elefántidos (Elephantidae). El Mûmakil en sí medía unos 25m de longitud de la cabeza a la cola, pesaría unas 30 toneladas y vivió en la Tierra Media, en la región de Harad.  Los rasgos del Mûmakil son realmente desconcertantes, pues el animal tiene unas orejas pequeñas (al contrario que el elefante africano), que no están preparadas para perder calor, pero la ausencia de pelaje y la forma de sus colmillos lo asemejan más a el elefante africano que al asiático (con el que está emparentado el Mamut [Mammuthus]). Al igual que los cartagineses con el elefante africano y los indios con el asiático, los haradrim, un pueblo de la Tierra Media, usaban a los Mûmakil para la guerra, montando sobre ellos gigantescas estructuras. El nombre común que se suele usar para este titán es olifante.  Los colmillos del Mûmakil también son únicos, pues en primer lugar tiene unos de más de 10m dispuestos cual Mamut, tal vez un poco más bajos, pero en los laterales de la mandíbula inferior nuestro elefántido goza de otros dos colmillos de menor tamaño (3m aproximadamente) cuya función no he sido capaz de averiguar. Otro importante punto es su altura, el bicho medía más de 20m de alto, posiblemente más que cualquier dinosaurio que jamás haya existido. Además de humanos, también convivieron con el Mûmakil (aunque no en su entorno, sino en combate) orcos, trolls, caballos y elfos, entre otros.
El Pelecanimimus fue un pequeño dinosaurio omnívoro que se asemeja bastante a un pelícano (de ahí su nombre, Parecido a un pelícano). Medía 2m de largo por uno de alto, vivió durante el período Cretácico inferior y sus fósiles han sido hallados en España. Fue el primer “dinosaurio-avestruz” que se encontró, y dio lugar a un subgrupo dentro de los terópodos llamado ornithomimosauria.  El Pelecanimimus es uno de los pocos ornitomimosaurios que se han encontrado con dientes en la mandíbula. Este animal tenía un cráneo estrecho con un pico alargado, que tenía 220 dientes minúsculos bastante afilados. En cambio, los otros ornitomimosaurios no tenían dientes, lo que indica que los “dinosaurio-avestruz” eran omnívoros, teoría que se ve respaldada por los dientes del Pelecanimimus, que eran adecuados tanto como para cortar la carne, como para arrancar y triturar hojas y frutos de los árboles.  Cuando se descubrió el Pelecanimimus, se encontraron impregnados trozos de piel en la zona de la garganta, el cuello y la parte superior de los hombros. Esto indica que el Pelecanimimus pudo disponer en su tiempo de una bolsa carnosa como la que tienen los pelícanos de hoy día. En cuanto a la función de esta bolsa, no se sabe muy bien para qué sería. Podría ser para pescar, al igual que las de los pelícanos, aunque también hubiera podido estar coloreada de colores llamativos o podía haber servido para inflarla en señal de ostentación.  A pesar de que el Pelecanimimus tan solo midiera 2m de largo, es posible que llegara a ser el mayor depredador de su entorno. Esto se debe a que en la zona de rocas donde se ha encontrado el Pelecanimimus tan solo se han hallado fósiles de lagartijas o animales más pequeños que él, y solo se han encontrado restos de animales más grandes en yacimientos de fósiles que están a una distancia considerable, lo que significa que el Pelecanimimus en su entorno rocoso fue como el Tyrannosaurus en cualquier parte, a no ser, de que en el hábitat del Pelecanimimus hubieses existido otros terópodos mayores pero que al contrario que este curioso pelícano, no se hayan fosilizado después de morir, o aún no los hallamos encontrado.
Como este cráneo de una de las últimas ediciones de QFE dio tantos problemas, procedo a identificarlo en nuestra clase virtual de paleontología, Cómo Identificar Fósiles de Dinosaurios.  Este cráneo data del Cretácico superior de Canadá, y mide aproximadamente unos 30cm. Para descartar a una buena cantidad de dinosaurios, podemos determinar su dieta. Sabemos que si es un terópodo carnívoro, debió de ser uno pequeño, estos pequeños carnívoros tienen cuencas oculares relativamente grandes en algunos casos, pero sus dientes son más abundantes en la parte anterior de la mandíbula, para arrancar trozos de carne. En cambio, en los herbívoros, los dientes son siempre más abundantes en la zona posterior de la mandíbula, donde se dedican a moler la vegetación, ya que esta la arrancan generalmente con un pico (hay excepciones como Incisivosaurus).
Una vez que tenemos un cráneo tan pequeño, que pertenece a un herbívoro, hay que descartar a los terópodos herbívoros. Estos suelen tener picos carentes de dientes, como en Oviraptor (si es que fue herbívoro) y Gallimimus, y los terizinosaurios jamás tuvieron ni mucho menos cuencas oculares tan grandes (o al menos eso hemos estimado). No pertenece a un saurópodo, además de por el tamaño, por el tamaño de los dientes, que son mucho más pequeños en relación al resto del cráneo que en los saurópodos. Por lo tanto pertenece a un pequeño ornitisquio.
De esta gran rama sabemos que no es de un marginocéfalo por la carencia de cuernos, protuberancias óseas o algo parecido. Entre tireóforos y ornitópodos, los estegosaurios jamás llegaron al Cretácico superior, ni siquiera al Cretácico medio, y además sus cráneos son muy aplanados y alargados. Una de las mejores formas de identificar ornitópodos es fijarse en el premaxilar, pero por desgracia este hueso del cráneo no se ha obtenido. Ahora pensemos si puede ser de un anquilosaurio. Estos animales tenían cráneos aplanados, con algún tipo de protuberancia, carentes de fenestras y con pequeñas cuencas oculares.
Una vez más la gran cuenca ocular del cráneo es irrefutable para descartar otro grupo. Dentro de lo que son los ornitópodos, los heterodontosáuridos parecen ser unos candidatos muy claros por la forma del cráneo, pero a pesar de que la falta del premaxilar nos impide saber de la presencia de incisivos, la escasez de colmillos en el dentario es uno de los rasgos más aparentes de que no es de un heterodontosáurido. También nos podemos basar en las articulaciones de los huesos del cráneo, pero en esta foto no se aprecian bien. Para los hipsilofodóntidos, el cráneo parece encajar bastante bien, con un tamaño reducido, una cuenca ocular grande y pequeñas baterías de dientes. Al menos no se puede tratar de un hadrosáurido, pues en estos el premaxilar llega hasta el frontal (foto), y tampoco de un iguanodóntido pues estos también tenían grandes premaxilares, pequeñas cuencas oculares y una forma del cráneo generalmente rectangular.

Está muy claro por lo tanto, que el cráneo es de un hipsilofodóntido. ¿Qué hipsilofodóntidos tenemos en el Cretácico superior de Norteamérica? - Orodromeus
- Parksosaurus
- Thescelosaurus
Todos ellos tienen aproximadamente la misa longitud, así que no serviría de mucho calcular la del propietario del cráneo. Como recordarán, el cráneo es de un Parksosaurus, y distinguirlo de Orodromeus y especialmente de Thescelosaurus a partir de un cráneo es casi imposible, y menos con una foto. De hecho, Parksosaurus fue considerado al principio como una especie de Thescelosaurus.
Espero que este post les haya ayudado a saber identificar fósiles un poco mejor.
Llegó hace un par de días la primera publicación del año de un nuevo dinosaurio. Este es el Texacephale lagstoni, y se trata de un paquicefalosaurio procedente de la Formación Aguja, Texas (EEUU), del período Cretácico superior. Los restos más emblemáticos hallados son dos bóvedas fronparietales y otros huesos del cráneo, a través de los cuales se ha deducido que se trata de un paquicefalosaurio basal, y que seguramente este grupo es originario de Norteamérica, y no de Asia. Así que los lectores estadounidenses ya se pueden alegrar de haber ganado a su única competencia en paquicefalosaurios, Asia. Otro importante rasgo del animal es que parece ser que sus restos, tras muchos análisis, apoyan la hipótesis de que los paquicefalosaurios chocaban cabeza contra cabeza, algo muy debatible con los conocimientos científicos actuales.
El Phorusrhacus (grulla terrible) es el miembro estándar de la famosa familia Phorusrhacidae, más conocida como las “aves terribles”. Estas aves fueron los depredadores dominantes en Sudamérica, continente en el que evolucionaron junto con otras formas exclusivas de allí, ya que durante el Terciario Sudamérica estuvo aislada del resto del mundo. El tamaño de los miembros de esta familia (hasta los 2’5m de altura) hace que hayan aparecido en series como Mundo Jurásico o Parque Prehistórico. El Phorusrhacus medía entre 1’5 y 2’5m de altura, siendo la medía 1’8m y asemejándose a una gallina gigante, con un peso de hasta 140kg.  Phorusrhacus es el prototipo de forusrácido, con un cráneo enorme dotado de un fuerte pico, y anas patas muy potentes. No hace falta decir que este animal, a pesar de ser un ave, no podía volar, pues sus alas se habían quedado muy pequeñas en relación a su tamaño. Esta es una de las pocas aves que dominó su hábitat durante algún tiempo, ya que vivió durante el Mioceno inferior y el medio. Ya al principio del Cuaternario, los forusrácidos se extinguieron por la llegada a Sudamérica del Smilodon, más conocido como “Dientes de Sable”.  La carroña sería un alimento adecuado para el Phorusrhacus, ya que su pico era capaz de romper huesos y arrancar buenos bocados de carne. De esto no podemos evidenciar que fuera exclusivamente carroñero, ya que seguramente alcanzaría una velocidad muy interesante, y seguro que era capaz de matar a pequeñas presas como mamíferos y aves de menos tamaño con su polivalente pico. Las garras de sus patas también podrían haber ayudado a la caza, y su cuerpo emplumado le daría un aspecto soberbio, realmente alentador.
Hace poco me vi esta serie en el youtube, y la verdad es que aunque al principio no prometía mucho, me acabó gustando bastante, pues está muy bien fundamentada científicamente. El tema de la serie viene a ser el mismo que en Parque Jurásico, sólo que no va en plan superproducción, tiene unas vallas muy cutres y la forma de obtener animales prehistóricos es viajar al pasado (aquí no se complicaron la vida XD). En este primer capítulo, viajamos al Cretácico superior de EEUU (típico), donde veremos: - Ornithomimus
- Tyrannosaurus
- Triceratops
Aquí se lo dejo:
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Espero que les haya gustado.