sábado, 7 de noviembre de 2009

Dinosaurios de Argentina (IV)

Vamos a por esta última entrega de los dinosaurios de Argentina...

Comenzamos por el período en el que más dinosaurios argentinos han sido hallados, el Campaniano. Durante este periodo no se podían recorrer 10m sin toparse con un titanosaurio, y es que este grupo de saurópodos estaba muy muy presente en esta era, y además los había "de to los colores". Empezando por los más pequeños, podíamos encontrar titanosaurios de 6 y 8 metros de longitud, como es el caso de Bonatitan y Rocasaurus, siendo el último mucho más pesado que el anterior. Otros titanosaurios en cambio ya eran un poco más grandes, como Rinconsaurus (de 11m) y Aeolosaurus (de 14m).

Ahora pasemos a los titanes de verdad, cuya variedad era asombrosa, empezando por Laplatasaurus y Epachthosaurus, ambos de 18m de longitud, pero siendo Laplatasaurus un 50%más pesado que Epachthosaurus (30 y 20 toneladas respectivamente). Ya de 21m de longitud eran Argyrosaurus y Pellegrinisaurus, siendo Pellegrinisaurus un saurópodo especialmente pesado con unas 40 toneladas de peso.

Aún con toda esta competencia, el más grande y pesado de todos era el Antarctosaurus giganteus, de 35m de longitud y cerca de 65 toneladas de peso, una auténtica mole. Otros titanosaurios menos conocidos eran el Barrosasaurus y el Pitekunsaurus. Hay que tener en cuenta que todos estos saurópodos dispondrían seguramente de una armadura ósea propia de los saltasáuridos, por lo que no serían fáciles de cazar, ya fueran grandes o pequeños.

Antarctosaurus giganteus, del Campaniano argentino.

El resto de herbívoros del entorno eran mucho más variados, pero escasos. Un posible hypsilophodóntido era Gasparinisaura, un pequeño herbívoro de 1'5m de longitud, que podría representar una apetitosa presa para los dromeosáuridos de los alrededores. Otro fitófago de mayores dimensiones era el Kritosaurus, un hadrosaurio de entre 8 y 11 metros de longitud, dependiendo de la especie de la que se trate, que tal vez tuvo como enemigos a ciertos abelisáuridos que veremos más adelante.


Un grupo de Gasparinisaura escapa de un Carnotaurus en el Campaniano argentino.

Un fantástico dromeosáurido era el Austroraptor, cuya longitud alcanzaba los 6m, con un cráneo de 80cm. Este dinosaurio podría cazar pequeños herbívoros como Gasparinisaura con facilidad, pero no tendría nada que hacer contra un saurópodo titanosaurio, aunque sólo midiera 6 u 8 metros, ya que las mandíbulas de este terópodo tenían muy poca potencia. No se puede descartar la teoría de que fuera piscívoro.

El otro raptor de la zona era el Unquillosaurus, que tan sólo medía 3m de longitud, y no podría aspirar a presas mucho mayores que lagartos o mamíferos.

Ahora pasemos a los que una vez más serían los depredadores más grandes de su entorno, los abelisáuridos. De estos también había una gran variedad, desde los pequeños Noasaurus, de tan sólo 3 metros de longitud, y con una dieta posiblemente piscívora, hasta los "grandes" abelisáuridos que no llegaban a pasar de los 7m de longitud, que eran casi todos los demás. Entre ellos se encontraban Carnotaurus, con sus famosos cuernos, Abelisaurus, que da nombre al grupo, y Aucasaurus, todos de 7m. Un metro más quiquitito era el Quilmesaurus, otro de los tantos abelisáuridos de Argentina.

Noasaurus, del Campaniano y el Maastrichtiano argentino.

El otro período que vamos a abrodar en esta entrada es el Maastrichtiano, la última edad en la que vivieron los dinosaurios. En cuanto a titanosaurios, seguimos teniendo un ontón en este período, con los ya vistos Epachthosaurus, Laplatasaurus, Bonatitan y Pellegrinisaurus, además de otros titanosaurios nuevos, como es el caso de Saltasaurus (el saltasáurido por excelencia), de 12m de largo pero más de 20 toneladas. Pero el gran titán era otro, un dinosaurio capaz de competir con el Antarctosaurus (que ya se había extinguido) en longitud y en peso, se trata del Puertasaurus, que con una longitud de unos 42m y un peso de unas 80 toneldas, pudo ser el más grande y pesado de los animales terrestres.

Un par de ornitópodos también poblaban la zona, se trata del iguanodóntido Talenkauen, de 4m de longitud, y el hadrosáurido Secernosaurus, que tan sólo llegó a los 3m de longitud.

Y es que entre los carnívoros tamíén volvíamos a ver abelisáuridos típicos como Carnotaurus y Quilmesaurus, y el enigmático Noasaurus. Además de éstos, añadimos al Xenotarsosaurus, un robuso abelisáurido de unos 4m de longitud.

Austroraptor era otro depredador que seguía caminando por estos lares, pero también tenemos al Orkoraptor, que si bien no está claro que sea un dromeosáurido, lo único que tenemos claro sobre el es que era un celurosaurio de 6-7m de longitud. Como ya habrán supuesto, Carnotaurus y Quilmesaurus serían los dos titanes del entorno, capaces de abatir a ornitópodos con facilidad y puede que a algún titanosaurio no muy grande.

Pues bien, al fin se acabaron los dinosaurios argentinos, y ahora puedes elegir de que irá la próxima edición:
  • Dinosaurios de España
  • Dinosaurios de Níger

¡Hasta el próximo post!

Espíritus del Bosque Helado

Y vamos con la quinta parte de Caminando entre dinosaurios, en la que conoceremos sobre todo a la paleofauna australiana, que es la que en su tiempo pobló el polo Sur. No podré hacer ninguna observación de los siguientes vídeos ya que para mí están impecables.
Damas y caballeros les presento la mejor recreación de Caminando entre dinosaurios.










Espero que lo hayan disfrutado.

Camarasaurus

El Camarasaurus fue un saurópodo no muy grande comparado con otras especies de su género que vivió durante el Jurásico tardío, período durante el cual fue el dinosaurio más abundante del planeta. Este enorme herbívoro medía hasta 20m de largo por casi 8 metros de alto, y vivía en manada alimentándose de las altas coníferas del Jurásico. A pesar de su tamaño, su abundancia y lo pequeño que era comparado con otros saurópodos nos indican que este debió de ser una presa fácil para los grandes depredadores jurásicos como el Allosaurus. Pesaba 20 toneladas y sus fósiles han sido hallados en toda la zona Oeste de EEUU.
Generalmente, cuando se descubre una especie tan grande como cualquier tipo de saurópodo, tan sólo se hallan uno o dos esqueletos, en cambio, el Camarasaurus es una especie de la que se han hallado numerosos cráneos y esqueletos en perfecto estado, lo que además de ayudarnos a conocer a fondo su anatomía, nos indica que debió de ser uno de los dinosaurios más habituales y abundantes de su época. Se han encontrado esqueletos de Camarasaurus de todas las edades, ya sean crías o adultos.
Hasta hace poco, se creía que los saurópodos usaban sus dientes solo para arrancar la comida, que luego se iba digiriendo en sus largos intestinos, pero la investigación de la mandíbula de un Camarasaurus cambió esta visión, ya que este animal disponía de unos dientes muy cortantes y que se encajaban entre sí mientras la mandíbula se deslizaba hacia delante o hacia atrás para triturar la comida, lo que quiere decir que la comida ya llegaba al intestino masticada. Más tarde se descubrirían otros saurópodos con cráneos similares que se incluirían en el grupo de los camarasáuridos, caracterizados por su cráneo.


En cuanto al cuello del Camarasaurus, también tenía sus peculiaridades. No era muy largo para lo que suele ser el cuello de un saurópodo, pero tenía la gran característica de que lo podía girar hacia arriba o hacia abajo (a usted esto le parecerá poca cosa, pero estos cuello, al ser tan largos, no eran muy fáciles de girar y a menudo acarreaban problemas, como en el caso del Brachiosaurus) con gran variedad de movimientos. En cambio, no le era posible girar su cuello hacia los lados, debido a que tenía unas costillas que se iban superponiendo por los laterales del cuello del Camarasaurus.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Cómo identificar fósiles de dinosaurios

En esta nueva sección, intentaré enseñarles cómo se reconoce un fósil de dinosaurio, es decir, cómo los paleontólogos saben que esto es una vértebra de Brachiosaurus y que lo otro es un fémur de Allosaurus.


Como yo tampoco sé mucho de cómo identificar fósiles, comenzaremos con algo facilito, para que tanto ustedes como yo nos vayamos ambientando.

Vale, hemos encontrado en unas rocas del Cretácico superior de Canadá este cráneo desconocido y espectacular, cuya longitud es de un metro.

Lo primero que debemos hacer para adivinar de quién es este cráneo es intentar adivinar a que grupo pertenece. Está claro que es un terópodo carnívoro, pero hay que empezar a descartar posibilidades... Sabemos en primer lugar, que no es un herrerasáurido ni un Eoraptor, pues los cráneos de estos eran mucho más pequeños y gráciles. Tampoco es un ceratosaurio, pues carece de protuberancias óseas en la parte superior del cráneo.

Entonces, es un tetanuro, eso está claro. No puede ser un espinosáurido, pues los cráneos de estos eran más alargados, pero sí podría ser algún tipo de allosauridomorfo, y en caso de que fuese un celurosaurio el único grupo en el que encaja un cráneo tan masivo es el de los tiranosáuridos. Determinar a cuál de estos grupos pertenece es lo más difícil, pero se puede sacar fácilmente.

La clave está en fijarse en la fenestra lateral del cráneo, o para los que no lo entiendan así, el primer agujero del cráneo contando de izquierda a derecha. Si se fijan, esta fenestra está como "partida" por una entrada del hueso escamosal, rasgo que no se da en ningún allosauridomorfo, ya sea allosáurido, carcarodontosáurido... Por lo tanto, el grupo al que pertenece este cráneo es sin duda el de los tiranosáuridos, que sí poseían esta característica fenestra lateral.

Una vez llegado hasta aquí, tenemos que determinar qué tiranosáurido es el nuestro, y para ello no nos vendrá nada mal calcular el tamaño del dinosaurio a partir de su cráneo. Para ello, elegimos a un tiranosaurio modelo, el ejemplar más completo de Tyrannosaurus: Sue. Sue tiene un cráneo de 1'5m de largo, y su longitud total es de 12'8m, teniendo e cuena que nuestro cráneo mide un metro, aplicamos una sencilla regla de tres.

1'5-12'8

1-x

x=12'8·1/1'5=8'53m

Pues bien, nuestro tiranosaurio medía entre 8 y 9 metros de largo, y ahora digo, ¿qué tiranosaurios existen del Cretácico superior de Canadá con una medida de entre 8 y 9 metros de longitud? Aquí la respuesta:

  • Albertosaurus
  • Daspletosaurus
  • Gorgosaurus

En efecto, aún no hemos terminado, pero podemos descartar a un terópodo más con facilidad, pues las características crestas que tenía Daspletosaurus detrás de los ojos no figuran en nuestro cráneo.

Finalmente, he de decir que a lo largo de la historia Albertosaurus y Gorgosaurus se han considerado muchas veces como el mismo género (que quedaría bajo el nombre de Albertosaurus) y aunque hoy día se reconozcn como dinosaurios distintos, para encontrar sus diferencias hace falta realizar un estudio muy exhaustivo, por lo que daré la respuesta. Pertenece a un Albertosaurus.

Por último, les pido que por favor me digan si les ha gustado este post, y si han podido seguir la investigación.

Jugando al tenis

Otro cómico vídeo protagonizado por el Tyrannosaurus nadalex y el Velociraptor federeri.



Disfrútenlo, ¡porque ya se están acabando los vídeos del Dino Island!

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Euoplocephalus

El Euoplocephalus (cabeza bien acorazada) fue un gran anquilosáurido que fue hallado a principios del siglo actual. Medía hasta 6m de longitud por 2m de altura, pesaba dos toneladas y media y vivió durante el período Cretácico. Este gigantesco anquilosáurido, dentro de su grupo, era superado en tamaño sólo por el Ankylosaurus y el Tarchia. Sus restos han sido hallados en Alberta (Canadá), por lo que este dinosaurio tendría dignos rivales como el depredador Albertosaurus con los que probar su armadura.
Para empezar, desde su lomo hasta el extremo de su cola, este dinosaurio disponía de las clásicas placas óseas en forma oval, con las que se protegía la parte más vulnerable del cuerpo, aunque las placas del Euoplocephalus no solo eran formaciones óseas, ya que sobre ellas había grandes espinas, protuberancias y púas óseas sobre las que es mejor que no te caigas… Para cubrirse los flancos, tenía las patas delanteras cubiertas por el lateral por la misma armadura ósea que tenía en el lomo y en la cola, y al final de esta última tenía su gran arma defensiva y ofensiva, su gran maza ósea, formada por dos fragmentos de hueso unidos entre sí. Para colmo, su cola era tan musculosa que podía balancear su maza de un lado a otro, y golpear a un depredador en una pata con su maza podía matar al carnívoro sólo del golpe y la consecuente caída.
Tal y como dice su nombre, su cabeza no se quedaba atrás en el tema de la armadura. Su cráneo tenía forma triangular, y no sólo tenía blindada con placas óseas la parte superior de la cabeza, sino que además disponía de párpados óseos, lo que quiere decir que cuando este animal cerraba los ojos, estos se quedaban resguardados por otra placa ósea que actuaba como una persiana. Gracias a sus cortas pero musculosas patas, este tireóforo también era capaz de moverse con cierta soltura, a pesar de llevar tanto blindaje encima y de tener los huesos del interior de su cuerpo tan compactados entre sí, lo que quiere decir que a la hora de defenderse ante un depredador, no tardaría mucho en coger una buena posición defensiva para un posterior mazazo en la pata del desafortunado cazador. Al contrario que el resto de su cuerpo, sus dientes eran bastante frágiles, así que tan sólo podía tomar los brotes más blandos.


Se tiene mucha información de este género gracias a la gran cantidad de ejemplares encontrados, entre los que se incluyen bastantes cráneos, por lo que este dinosaurio también debió de ser muy común. La única oportunidad de un depredador de derribar a este tanque con patas sería volcarlo como a una tortuga para ponerlo boca arriba, pero sería una difícil tarea debido a su maza, su peso, y su velocidad.

martes, 3 de noviembre de 2009

Iberomesornis

El Iberomesornis (Ave intermedia española) fue una pequeña ave que desgraciadamente no es el ancestro de los pájaros actuales, ya que su grupo se extinguió. Medía hasta 15cm de largo, pesaba unos 30gr de peso y vivió durante el período Cretácico inicial. Esta pequeña ave primitiva es exclusiva de España y reúne características de aves modernas y primitivas. Para empezar, un valor seguro es que esta fue una de las primeras aves arborícolas, ya que sus patas estaban preparadas para agarrarse a las ramas, disponiendo de un pulgar orientado hacia atrás.


Otro importante rasgo de Iberomesornis era su álula, un puñado de plumas que se inserta en el primer dedo de las alas de algunas aves modernas, las cuales son muy buenas volando "acrobáticamente" pero no son capaces de llegar muy alto. Al disponer de álula, Iberomesornis nos confirma aún más que vivió en un ambiente boscoso en el que seguramente revolotearía a gran velocidad para cazar insectos y larvas.

Una buena forma de confirmar que el Iberomesornis era un ave más avanzada que Archaeopteryx es fijarse en su pigostilo, una especie de cola corta formada por plumas, desarrollada por primera vez en el Iberomesornis, y adoptada posteriormente por distintas aves modernas. Aún con todas estas características, este no es el antecesor de las aves, principalmente porque tiene los huesos de los hombros y del pecho situados de forma opuesta a la de las aves actuales. Iberomesornis, al contrario que la mayoría de los enantiornites (Aves opuestas), disponía de unos pequeños dientes en su pico, los cuales tenían forma de púa.

El cretácico inferior español es sin duda uno de los períodos más impresionantes del mesozoico, recogiendo a dinosaurios como Pelecanimimus, Iguanodon o Aragosaurus y a primitivas aves como Iberomesornis.

Dinosaurios de Argentina (III)

Ya era hora de seguir con los dinosaurios argentinos.
Comencemos por el Turoniano, hace unos 90 millones de años. En esta época la mayoría de los dinosaurios argentinos forman dos grupos claramente definidos, el de los pequeños terópodos carnívoros como los dromeosáuridos Neuquenraptor (2'5m) y Buitreraptor (1'2m), y el celurosaurio Patagonykus (2m), aparte del abelisáurido Ilokelesia, que aún aguantaba en esta era.
Dos Neuquenraptores luchan en el Turoniano argentino.

Tal vez Ilokelesia y Neuquenraptor fuesen los únicos que aspiraban a presas dinosaurianas, aunque no lo tendrían fácil teniendo en cuenta la categoría de los dinosaurios herbívoros de la zona. Los saurópodos Muyelensaurus (12m) y Malarguesaurus (18m y 20 toneladas) eran sin duda dos titanosaurios difíciles de cazar, pues suponiendo que no estuviesen armados con placas óseas, su tamaño era mucho mayor que el de los depredadores anteriores.

Pero eso sí, el gran dinosaurio argentino del Turoniano y el Coniaciano es el Megaraptor, todo un enigma para la paleontología, ya que a pesar de que se trata de un tetanuro de 9m de longitud con unas garras espectaculares, su dieta y su clasificación no están nada claras, pero en el caso de que fuera un depredador carnívoro, sin duda podría hacerle frente a los anteriores saurópodos gracias a las garras de 40cm de longitud de las que gozaba en sus manos.

5 millones de años después, en el Coniaciano, la paleofauna argentina se mantenía relativamente estable, ya que aguantaban los géneros titanosaurios Malarguesaurus y Muyelensaurus, acompañados ahora del diplodócido Nopcsaspondylus (15m y 10 toneladas) y del saurópodo Mendozasaurus, cuya clasificación es indeterminada, pero sin duda su rasgo principal era la robustez de su cuello, además de su tamaño (unos 22m). Una posible y apetecible presa para nuestro Megaraptor, que aún exisiía en esta época, era el Macrogryphosaurus, un iguanodóntido de 6m de longitud, que carecía de defensa alguna.

Los nuevos terópodos de este período eran el emplumado Alvarezsaurus, de 2m de longitud, que tendría un aspecto muy similar a un ave, y el Velocisaurus, un ceratosaurio noasáurido de pequeño porte (70cm de altura) que seguramente cazaría lagartijas y pequeños mamíferos.

Pero sin duda el gran titán de estos tiempos en el continente Sudamericano era el enorme Futalognkosaurus. El Futalognkosaurus pudo ser el dinosaurio más grande de todos (siempre y cuando otros gigantes como Argentinosaurus o Supersaurus no fueran tan grandes como se estima), ya que era un magnífico titanosaurio de unos 35m de longitud y puede que hasta 70 toneladas de peso.

Un grupo de Megaraptores ataca a un Futalognkosaurus en el Coniaciano.

Vale, finalicemos el post con el Santoniano, una era en la que la paleofauna argentina disminuye, pero ya a la era siguiente llegamos al cenit de los dinosaurios en Argentina. Ahora estamos hace 83 millones de años en Argentina, y los dinosaurios de la zona son muy diferentes.

Es verdad que los titanosaurios seguían predominando en Argentina, con géneros como Bonitasaura (de 12m) y Neuquensaurus (de 14m), ambos disponían seguramente de armadura ósea, ya que eran saltasáuridos. Pero también es verdad que otros géneros se abrían camino, como el celurosaurio Achillesaurus, un descendiente del Alvarezsaurus que ya medía 2'7m de longitud, y era un peligroso carnívoro que dal vez diera caza a los Loncosaurus, unos ornitópodos de unos 5m de longitud que seguramente carecían de defensas adicionales, lo que los convertía en presa relativamente fácil.


Neuquensaurus, del Santoniano argentino.


Finalmente cerremos la entrada con todo un dinosaurio, el Aerosteon. El Aerosteon era el principal carnívoro de la zona, y no es para menos, ya que con sus 9m de longitud y su cuerpo de allosáurido era toda una máquina de matar, capaz de derribar a los saurópodos titanosaurios nombrados anteriormente y por supuesto a ornitópodos como Loncosaurus.

¿Qué fósil es?

Esta vez traigo un par de vértebras de saurópodo:


Como la dificultad es mayor que la última vez, daré alguna pista, ¡pero sólo cada 5 comentarios!
Aquí la lista de dinosaurios para elegir:
  • Stegoceras
  • Panoplosaurus
  • Saurornithoides
  • Pisanosaurus
  • Avimimus

¡Suerte!

lunes, 2 de noviembre de 2009

Giganotosaurus

El Giganotosaurus fue considerado como el mayor carnívoro que ha caminado jamás sobre la faz de la Tierra, pero pronto le arrebataron el puesto. Este gran carnívoro medía unos 13’7m de largo por casi 4m de alto, pesaba unas 8 toneladas, el y sus restos han sido hallados en Argentina, en la misma zona en la que se han hallado restos de otros dinosaurios gigantes como el Argentinosaurus animal terrestre más pesado de todos los tiempos, que posiblemente pudo llegar a ser una presa para el gran Giganotosaurus. Vivió durante el período cretácico tardío, pero algunos millones de años antes que el Tyrannosaurus, y no está para nada emparentado con él, ya que el Tyrannosaurus es un tiranosáurido y el Giganotosaurus un carcarodontosáurido.
Durante toda la historia había habido confusión entre los científicos sobre cuál era el dinosaurio carnívoro más grande y feroz, hasta que se descubrió el Tyrannosaurus, que durante muchos años se mantuvo como el carnívoro más grande del mundo, con sus 14m de largo, y esto le hizo coger mucha fama. Pero cuando se descubrió el 80% del único esqueleto de Giganotosaurus que se ha hallado, con posiblemente hasta 15m de largo, este último se situó en el libro de los record como el carnívoro más grande del mundo, y de hecho, así lo representan en muchos sitios Web y en documentales de dinosaurios como Tierra de Gigantes, de la BBC. Aún así, el Giganotosaurus nunca llegó a alcanzar la fama que ya tenía el Tyrannosaurus rex, pero esto tampoco habría durado mucho, ya que más tarde se descubrió en el norte de África el que hoy día sí es el más grande de los carnívoros, el Spinosaurus.
En cuanto al Giganotosaurus en sí, no era muy distinto a los otros grandes terópodos; tenía brazos cortos y unas piernas muy musculosas con las que podía alcanzar velocidades de hasta 50km/h, aunque se cansaba en poco tiempo. Disponía también de una mandíbula extraordinaria preparada para matar, arrancar, y desgarrar la carne, gracias a sus poderosos músculos. No se sabe muy bien si cazaba sólo o en grupo debido a que tan sólo se ha encontrado un ejemplar de este animal, que sin duda, no debía pasar desapercibido.
La teoría de que los Gigantosaurus viviesen en manadas es muy aceptada, ya que respectivamente también es muy aceptada de que los Giganotosaurus cazaban Argentinosaurus, y para hacerlo habría sido mucho más fácil luchar en grupos que uno sólo (hay que tener en cuenta que un Argentinosaurus pesaba más que 6 o 7 Giganotosaurus).